De un lado y del otro
Me tienes aquí escribiendo para ti, por primera vez, aunque sinceramente ya lo veía venir, pór alguna extraña razón lo venía venir. Y es que escribirte aquí, es decirtelo al oído, muy cerca de ti, y es que jamás pensé que serías tan importante para mi, de cierta forma nunca me vi contigo, asi como ahora estamos. Y es maravilloso pensar que las cosas maravillosas te ocurren cuando menos lo esperas y se vuelve tan real, tan bello, tan único que no quieres que se acabe. Conocerte, tenerte, abrazarte ha sido lo mejor en estos tiempos, no pensé conocer lo que conozco, ahora, de ti. Que si tienes miedos, como a las arañas, como a fracasar en algo. De tus logros y éxitos, de la lucha por ser mejor cada día, me inspíra, me motiva y me hace feliz, porque no me haces mal, me haces mejor persona y dicen que la persona que es la adecuada y perfecta para ti es aquella que te hace mejor cada día, cada vez que se están juntos, y en éste caso así eres. Me haces mejor hombre, mejor ser humano. Verte, verte es sonreír, que si verte a un lado de mi, de copilo, y tu manejando, y entrelazar nuestras manos, que si estás sonriendo y te miro hacerlo, que si te acaricio la nuca y el cabello, mientras estás cantando la canción que pones en el carro... Cosas pequeñas que se hacen perfectas. Mi burbuja es perfecta contigo, así de simple. Besarte, besarte es tocar el cielo, y no lo digo metafóricamente, porque es real. Llegaste cuando menos lo pensaba y espero que sea por mucho tiempo. Es increíble esa sensación de que me mires a los ojos, de sentir tus labios rosando los míos, de sentir tus suspiros. Y no es que te subestime, es que eres mucho más de lo que pedí, de lo que buscaba y eso te hace perfecto. Ahora viene la parte que no me gusta sentir, aquella que cada vez que te veo la siento, ese hueco horrible en mi pecho, y que, aveces, no me deja dormir. Esa sensación de que no soy lo suficienne para ti, de ver que afuera hay mas hombres dignos de tu altura, de tu posición. De pensar que un día llegará una persona mejor que yo, y sí, a veces me menos desprecio, y es que no lo puedo evitar, eres lo mejor que he tenido en mi vida, que tengo, que me da pavor que te pierda, que ésto hermoso se acabe en un abrir y cerrar de ojos. Me da pánico que me siento un tonto al pensar en eso. Porque sinceramente, siempre te soñaba y ahora que estás, hacerte feliz es mi motivo, mi interés, si te vas, no queda nada, n a d a. Y lo pienso, pienso esas babosadas porque eres el hombre ideal, que todos quisieran, y saber eso me hace sentir dichoso y a la vez débil, porque ante tanta perfección, mi debilidad es perder esa perfección, a ti.
Comentarios
Publicar un comentario