Confesión

En éstos momentos mi corazón duele, por saber que hay posibilidades de que te vayas, y es que te has relacionado con gente que no te ha traído nada bueno, que solo te ha lastimado, que te ha cagado, pero bien; que sólo te ha hecho llorar, gente que te ha hecho ganar odio quizás, gente que te has relacionado y te hacen dudar de los demás, de dudar de las palabras, de algunas acciones, y sobretodo en no confiar muy rápido. Donde sea, el ritmo de la vida es rápida, y no tranquilo, estás en un lugar lleno de gente, de tráfico, de edificios, de gente pasando sin conocerse, de verse a las caras, de carros que van rápido, de gente que se va y viene, y estás parado y nadie, sientes que nadie te veo. Y yo, estoy en una ciudad tranquila, donde la brisa del mar me susurra tu nombre, en donde en cada parte de ésta ciudad te deseo con tantas fuerzas, donde todo me da igual si tu no estás en presencia. Pero tengo miedo, si, siempre habrá éste miedo de perderte, de que vayas de mi lado; pero bueno, te topaste conmigo, tu me cautivaste, y estás haciendo algo mágico, algo especial, por ti eh cambiado, por ti eh dejado de ser un niño y aprender de las cosas, de sentar cabeza si se podría decir así. De luchar por un futuro, por ver por mi, por ver en alguien más, que siendo ajeno sigue siendo importante. Duele, estruja, detona en lo más profundo de mi ser que hay, que al fin te encontré, al fin te tengo hombre de mis sueños, y hoy sé que podrías irte, y eso es lo que me mata, es lo que me envenena. No soy tu dueño, tampoco soy tu padre. Tan solo que en éste momento, que ya te di mi cariño, mi corazón, que estaba desesperado por ti, que ya entregué mi más sinceras lágrimas, mis desesperados gritos, y mis suspiros largos, te entregué mi sueños más profundos y mis tonterías matándote de risa. Y es que has sido especial, hombre de mi vida, que no puedo imaginarme un segundo, un minuto sin ti, sin saber de ti; y es que todo en la vida se va rápido, y tal vez algún día entiendas éste miedo que me dará cada vez que te extrañe tanto, porque sé que hay muchas posibilidades de que puedas irte, por que aunque la puerta esté cerrada, puedes abrirla e irte, cuando gustes, pero no lo haré rápido, porque mis intenciones contigo no son como siempre he sido con los demás, y es que ahí está todo. Nunca fuiste "demás" nunca estuviste en "amigos", nunca estuviste aparte. Estuviste latiendo mucho antes de decirte que te quiero. Y en éstos momentos mi corazón se retumbe por quererte tanto que duele el saber que pueda perderte. Por eso no te miento, no te engaño, por eso te espero, por eso lucho, por eso trato de demostrar lo mejor de mi, incluso en la distancia, porque sé que habiendo posibilidades de que te vayas, tendré razones para que lo pienses y te quedes a mi lado, una tarde que duré siempre, unas noches de pasión, unos amaneceres contándonos historias, imaginando un futuro, unos tragos por nosotros, unos cigarros por cada recuerdo tonto y sobretodo, por agarrarte la mano cada vez que te piense, por besarte sin dudar cada vez que estés despistado, por crecer, por ser uno mismo, por que sé que quiero pasar un tiempo largo, por nuestras vidas enteras. No es promesa, no es escrito, será real. Estoy dispuesto a firmar cualquier papel, de ser de ti, de estar unidos, de ser una familia. De ti, contigo. Unidos. Siempre. Dejándote ser, queriéndote y odiándote de vez en cuando todo por que lo nuestro sea algo: REAL.

Comentarios

Publicar un comentario