Vía Láctea
¿Qué es lo que se me pasa a la mente cuando te veo? Pues simple, se me pasan muchas cosas, como por ejemplo cuando estás subiendo la montaña rusa y sientes que vuelas, así me siento, otro por ejemplo cuando vez las estrellas en un cielo muy despejado, como en la playa, y te pones a verlas y sientes que puedes tocarlas y son parte de ti, como por ejemplo, también, cuando escuchas esa canción que te eriza la piel y te provoca esa euforia al escucharla, eso y algo más siento cuanto te veo, si es así, imagínate que será cuando te beso, cuando te miro, cuando te abrazo, cuando te tengo entre mis brazos.
Yo no creía en el destino, no creía en las corazonadas, no creía en eso de los milagros, pero te conocí una tarde, en el kiosko, un domingo frío como hoy, un domingo lluvioso, recuerdo bien como llegaste.. Entre charco y charco caminabas hacía donde estaba yo, sentado.. Llegaste me miraste a los ojos y me sonreíste, y fue en ese preciso momento en el que creí en todo lo que mencioné, encontré sentido a todo, pensaba en sólo una cosa, en quedarme en esos ojos.
Me hablabas de ti, mientras yo ponía atención a todos tus gestos, a tus miradas, a tus sonrisas, a tus pequeños detalles.. Recuerdo bien que me tomaste de la mano y me dijiste que te acompañara a comprar. Me sentí tan torpe pero me sentí bien. Te seguía y en mi mente pasaban muchas cosas: ¿Qué pasará después? ¿Habrá sentido esa conexión? ¿Habrá notado cómo estoy? ¿Lo pensará? ¿Sentirá igual?
No obstante, estábamos frente a un parque veíamos las personas pasar, los carros trasladar, de allí me pediste que me acostara a un lado tuyo, accedí sin pensarlo tanto, te acostaste a mi lado y yo sin saber que pasaría..
Mirabas las estrellas, las veías como algo cercano, volteaste y me miraste y me pediste que las viera contigo. Me sentí volar en ese instante, como cuando has pasado un examen o cuando sabes que llegó el fin de semana, o cómo recordar el primer beso o recordar aquella sensación donde eres uno con alguien, eso sentí.
Me pediste que cerrara los ojos y que escuchara con atención:
"Éste cielo es hermoso, pero con nada se compara con lo que me haces sentir, las estrellas no se comparan con lo que tu me has regalado ésta noche, siente como el universo nos hace uno juntos tu y yo, y quiero que ellas vean lo que nos pasa, juntos, en la distancia, dormidos y despiertos..."
Me besaste. Un beso que no sé si fue robado o fue improvisado, pero un beso tan espectacular, bajo las estrellas, bajo un cielo lleno de deseos, de sueños, de promesas. Con la brisa del mar, con el silencio, con nuestros cuerpos casi pegados..
Un recuerdo que no sé como sacar de mi mente, cada vez que paso por ese lugar, lo recuerdo perfectamente..
En ese momento descubrí que el destino, las almas gemelas, las corazonadas y el amor sí existen, de una u otra forma llegan a ti, para bien o para mal, en el momento menos indicado, si llega, y tu, tu eres mi destino y en ti quiero ver mi futuro.
Yo no creía en el destino, no creía en las corazonadas, no creía en eso de los milagros, pero te conocí una tarde, en el kiosko, un domingo frío como hoy, un domingo lluvioso, recuerdo bien como llegaste.. Entre charco y charco caminabas hacía donde estaba yo, sentado.. Llegaste me miraste a los ojos y me sonreíste, y fue en ese preciso momento en el que creí en todo lo que mencioné, encontré sentido a todo, pensaba en sólo una cosa, en quedarme en esos ojos.
Me hablabas de ti, mientras yo ponía atención a todos tus gestos, a tus miradas, a tus sonrisas, a tus pequeños detalles.. Recuerdo bien que me tomaste de la mano y me dijiste que te acompañara a comprar. Me sentí tan torpe pero me sentí bien. Te seguía y en mi mente pasaban muchas cosas: ¿Qué pasará después? ¿Habrá sentido esa conexión? ¿Habrá notado cómo estoy? ¿Lo pensará? ¿Sentirá igual?
No obstante, estábamos frente a un parque veíamos las personas pasar, los carros trasladar, de allí me pediste que me acostara a un lado tuyo, accedí sin pensarlo tanto, te acostaste a mi lado y yo sin saber que pasaría..
Me pediste que cerrara los ojos y que escuchara con atención:
"Éste cielo es hermoso, pero con nada se compara con lo que me haces sentir, las estrellas no se comparan con lo que tu me has regalado ésta noche, siente como el universo nos hace uno juntos tu y yo, y quiero que ellas vean lo que nos pasa, juntos, en la distancia, dormidos y despiertos..."
Me besaste. Un beso que no sé si fue robado o fue improvisado, pero un beso tan espectacular, bajo las estrellas, bajo un cielo lleno de deseos, de sueños, de promesas. Con la brisa del mar, con el silencio, con nuestros cuerpos casi pegados..
Un recuerdo que no sé como sacar de mi mente, cada vez que paso por ese lugar, lo recuerdo perfectamente..
En ese momento descubrí que el destino, las almas gemelas, las corazonadas y el amor sí existen, de una u otra forma llegan a ti, para bien o para mal, en el momento menos indicado, si llega, y tu, tu eres mi destino y en ti quiero ver mi futuro.
que romántico
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